HERNIA DISCAL CERVICAL

Una hernia discal cervical es diagnosticada cuando el centro interior de un disco intervertebral del cuello sufre de hernia o se filtra hacia afuera del disco, siendo sintomáticas cuando presionan sobre la raíz de un nervio adyacente dando lugar a un dolor agudo en el todo el brazo denominado  cervicobraquialgia  o hacia el cordón medular, dependiendo de la localización y el tamaño de dicha hernia discal. 

De acuerdo con Fardon y Millete (2001), las hernias se pueden clasificar según el grado de migración, a través del anillo fibroso y el ligamento común vertebral posterior: 

  • Protuídas: el fragmento aún está contenido por el anillo fibroso.
  • Extruídas: el anillo está contenido por el ligamento común vertebral posterior.
  • Secuestradas: el fragmento está más posterior que el ligamento común vertebral posterior, sin contacto con el disco intervertebral.
  • Migradas: las extruidas y secuestradas están con desplazamiento hacia cefálico o caudal respecto al disco intervertebral.

Y se pueden clasificar también según la ubicación:

  • Centrales: en el tercio medio del borde posterior del disco intervertebral.
  • Laterales: en los tercios laterales del disco intervertebral.
  • Foraminales: en la forámina.

                 

           

                                         

¿Cuáles son las causas de hernia discal cervical?

En la mayoría de los casos, las hernias de disco se producen por un desgaste natural, relacionado con la edad, que se denomina degeneración discal. En este sentido, a medida que envejecemos, los discos, formados por el núcleo pulposo en la parte interna y el anillo fibroso en la zona externa, son cada vez menos flexibles y, por tanto, más propensos a desgarrarse o romperse. 

En el caso de las cervicales, hay que tener en cuenta que soportan tensiones de forma continua y que están sometidas a mucho estrés. Es habitual que con el paso del día esta zona acabe rígida y dolorida porque se fuerzan las estructuras musculares y osteoligamentosas cervicales al cargar con pesos de forma inadecuada. Las lesiones en esta zona son uno de los problemas que nos encontramos con más frecuencia y pueden ir desde una contractura muscular hasta hernia de disco u osteofitos artrósicos que producen compresiones sobre la médula espinal o los nervios. 

En conclusión, las principales causas son:

  • degeneración vertebral: artrosis, osteofitos…

  • predisposición genética a pedecer hernias discales

  • contracturas cervicales de forma contínua

  • malos hábitos posturales: la postura es una de las principales causas, las posturas mantenidas en flexión cervical principalmente (cuando miramos el ordenador, el móvil, la tablet…) favorecen la herniación del disco vertebral, por tanto, corregir los malos hábitos y concienciar al paciente de la postura correcta que debería tener (llevar el mentón hacia adentro y hacia arriba, como si lo quisiéramos esconder) son imprescindibles en el tratamiento. 

  • exceso de peso corporal.

  • accidentes traumáticos o traumatismos como un latigazo cervical.

  • ansiedad y estrés.

  • malos hábitos de vida: sedentarismo, fumar y mala higiene alimentaria.

  • Algunas causas viscerales que afecten a la zona diafragma, estómago e hígado. 

 

¿Qué es una hernia discal y dónde se produce?

La hernia de disco cervical (como hemos explicado anteriormente) se produce cuando un disco intervertebral degenerado se rompe por un punto de su circunferencia y su contenido sale, pudiendo comprimir una raíz nerviosa o la médula espinal. 

Existen diferentes estudios que encuentran hernias discales cervciales asintomáticas en la población sana, que varía entre el 19% y el 45% (Boden et al.,1990). Este número debe ser tomado en cuenta para el análisis exhaustivo desde los puntos de vista de la historia, el examen físico y las imágenes, y debe se considerado antes de decidir la relación entre la presencia de una hernia y la sintomatología del paciente.

Considerando las hernias cervicales sintomáticas aquellas que cursan con una radiculopatía, las hernias de disco cervicales son más frecuentes en la 4a y 5a década de la vida (45%) .

La localización más frecuente de hernia discal cervical es: 

  • C6–C7 (60%): la raíz de C7 es la más afectada, dando lugar a debilidad del tríceps braquial y extensores de los dedos, y adormecimiento del 3º dedo.
  • C5–C6 (20%): debilidad en el bíceps braquial y adormecimiento del 1º dedo. 
  • C7-T1: dolor en el 4º y 5º dedo.
  • C4–C5: el dolor suele producirse en los hombros.

 

En un estudio poblacional en Rochester, Minnesota, EEUU, la prevalencia de radiculopatía cervical fue de 107,3 hombres y 63,5 mujeres por 100.000 habitantes, de los cuales el 5,5% eran por hernias de disco cervical.

 

¿Qué síntomas nos da una hernia discal cervical?

Las hernias discales cervicales generalmente se inician con:

  • dolor cervical ubicado en el mismo lado que la hernia, y se pueden irradiar a la región cervicodorsal ipsilateral pudiendo incorporar, incluso, la zona periescapular e interescapular, asociada a una contractura muscular importante que limita la movilidad de la columna cervical, especialmente en la extensión y en las rotaciones.
  • Se asocian a un dolor braquial inicialmente proximal y que, conforme la magnitud del proceso fisiopatológico a nivel de la compresión de la raíz nerviosa, se puede irradiar hacia distal hasta las diferentes regiones de la mano, según cual sea la raíz involucrada.
  • Hay alteraciones sensitivas como hipoestesia, parestesias y adormecimiento en los territorios dermatómicos correspondientes, sensación de quemazón y ardor, y muchas veces otras disestesias de variada magnitud.
  • El dolor puede ser de comienzo agudo o gradual y muchas veces puede ser persistente, constante, de carácter pesado, no encontrando el paciente una postura antiálgica que alivie su dolencia.

¿Cómo se diagnostica?

En Osteofels, realizamos una buena anamnesis del paciente, un examen posturo-dinámico y neurológico correspondiente a su sintomatología. 

Además pedimos las pruebas complementarias que nos confirmarán la hernia discal como:

  • radiografía cervical: donde podemos observar la altura disco intervertebrales, osteofitos, diámetro canal raquídeo…
  • Resonancia Magnética cervical: nos confirmará la presencia de hernia discal.
  • electromiografía: nos permitirá saber si hay una afectación de la raíz nerviosa correspondiente afectada.

 

                                                                    

 

¿Cuál es el tratamiento de una hernia discal cervical?

Como se ha comprobado en diferentes estudios y según la clínica neurológica que padece el paciente el tratamiento conservador es el tratamiento de elección:

En fase aguda el tratamiento consistirá en:

  • antiinflamatorios no esteroidales, analgésicos orales y relajantes musculares que, en casos menores, pueden ser suficientes como para disminuir la sintomatología dolorosa.
  • En los casos de mayor dolor se puede usar una inmovilización externa cervical con un collarín.
  • administración epidural de corticoides, ya sea por vía interlaminar o transforaminal,y la radiofrecuencia pulsada del ganglio de la raíz dorsal.

En fase subaguda, se realizará un tratamiento de fisioterapia y osteopatía  especializado e individualizado para cada paciente según la clínica y sintomatología que presente el mismo.

Si posteriormente al realizar el tratamiento conservador durante unos meses, persiste los dolores al brazo y la falta de fuerza motora se considerará un tratamiento quirúrgico adaptado al tipo de hernia y edad que presente el paciente.

La historia natural de las hernias de disco cervicales es benigna, con una buena respuesta al tratamiento conservador en un 80–90% de los pacientes. La indicación de la cirugía es el fracaso al tratamiento conservador y la lesión de la primera o segunda motoneurona. La cirugía presenta igualmente buenos resultados con escasa tasa de complicaciones, no existiendo una evidencia que demuestre mejores resultados con ninguna de las opciones actualmente disponibles.

En esta imagen, se puede observar como hay un porcentaje muy elevado de la reabsorción de la hernia discal cervical sintomática:

 

En Osteofels, somos un equipo de fisioterapeutas y osteópatas especializados en el tratamiento de hernia discal, tanto cervical como lumbar, con una experiencia de más de 22 años en este tipo de pacientes, siendo los resultados muy satisfactorios con el tratamiento conservador multidisciplinar que realizamos. 

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